lunes, 23 de enero de 2012

Lo que me enseñaron mis padres en cuanto al servicio al cliente


         Durante mi infancia, mis padres tuvieron una gran influencia sobre mí en cuanto a los negocios. Recuerdo muy bien que desde los 6 años trabajaba en empresas de alguno de mis familiares, pero a los 11 años, mis papás me ayudaron a comenzar mi propio negocio. La verdad es que no fue fácil, ya que los vecinos (mis clientes en ese entonces) eran bastante exigentes, pero estos consejos que mencionaré a continuación me ayudaron a que las ventas aumentaran poco a poco.
  
            Hasta la fecha, estos consejos me han ayudado a mantener y retener a mis clientes por mucho tiempo.

Siempre saluda a la gente
            Mis papás siempre me hablaron de la importancia de saludar a la gente, aún cuando no los conoces. Me dijeron que siempre debía ver a los ojos mientras saludaba a una persona, porque ahí se notaba lo sincero que era el saludo. Siempre me dijeron que la primera impresión nunca se olvida y sólo recuerda que el saludo es el comienzo de una relación y es prácticamente lo que necesitamos con nuestros clientes si queremos mantenerlos por mucho tiempo.

Preguntar si puedes hacer algo más por ellos
Me dijeron que la cortesía es de suma importancia para realizar una venta, por lo que me recomendaron que después de haber realizado la venta y antes de despedirme, les preguntara si podía hacer algo más por ellos. La mayoría de las veces me decían que no, pero sólo se trababa de ser un poco cortés y dejar una buena imagen.

Dar siempre las gracias
Creo que a la mayoría de nosotros, nuestros papás nos hacían la misma pregunta después de que recibíamos algo de parte de otra persona y era, “¿cómo se dice?”. El dar las gracias y acompañado de un a sonrisa no cuesta nada. Sólo recuerda que de nada sirve dar las gracias sin mirar a los ojos.

Hablar un día después para ver si todo estuvo bien
            Me enseñaron que la única manera de saber si estoy haciendo las cosas bien, es preguntando a la otra persona si había habido algún problema. Las llamadas de seguimiento es de lo más sencillo, pero pocos las llevan a cabo.      

Mantener las relaciones
            Por último, me enseñaron que una de las cosas más importantes en esta vida, son las relaciones. Si te pones a pensar un poco, todas las cosas que hacemos día a día, tienen que ver con las personas con las que convivimos. Recuerdo que cuando llegaba a la casa, después de un día de ventas, me preguntaban si había vuelto a visitar a los clientes de la semana pasada. Con esa pregunta me daban a entender que de nada servía venderle a un cliente solamente una vez, sino que tenía que ir desarrollando una relación con ellos y así poder venderles una y otra vez.

Conclusión
            Si te das cuenta, estos consejos son realmente básicos. Es más, estos consejos ni siquiera te los enseñan en la universidad. Son simplemente cosas que aprendes durante la vida y no te tomará dinero, tampoco demasiado tiempo y mucho menos un gran esfuerzo. Llévalos a cabo y te aseguro que tus ventas aumentarán poco a poco.

            ¿Y tú, tienes algo que hayas aprendido de tus padres y que ahora implementas en tu negocio o en tu vida laboral?

Creces trabaja con empresas que desean desarrollar una relación a largo plazo con sus clientes internos y externos.

Daniel Rodríguez de la Vega
Conferencista Internacional, Consultor y Director de CRECES

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Los Mochis, Sinaloa. México.