Ir al contenido principal

El mal hábito que está debilitando tus ventas

El mal hábito que está debilitando tus ventas


Al principio parece inofensivo.

 

Un pequeño descuento para “ayudar a cerrar”.

Otro más para destrabar la negociación.

Uno más porque el cliente “siempre lo pide”.

 

Hasta que un día te das cuenta de algo incómodo: ya no negocias, sino solo concedes y se vuelve un hábito.

 

El descuento deja de ser una excepción, se convierte en el camino automático y ahí empieza el verdadero problema.

 

Porque el abuso en los descuentos no solo afecta el precio de una venta, afecta todo el sistema y daña muy fuerte tu utilidad.

 

Para empezar, erosionas el margen.

Cada descuento que das no sale de la nada. Sale de tu utilidad, de tu flujo, de tu capacidad de invertir, de crecer o incluso de pagar mejores comisiones.

 

Lo grave es que muchas empresas siguen vendiendo “bien” en volumen, pero cada operación deja menos aire. Venden más y ganan menos.

 

Segundo, educas mal al cliente.

Cuando el cliente aprende que siempre hay descuento, deja de preguntar por valor y empieza a esperar concesiones.

 

No negocia. Presiona.

 

Ya no busca entender la propuesta. Busca ver cuánto puede exprimir y el día que no le bajas el precio, te va a dejar y no porque seas caro, sino porque lo acostumbraste a otra cosa.

 

Tercero, desmotivas al vendedor.

Esto casi no se habla, pero es real. Cuando la única forma de cerrar es bajar precio, el vendedor deja de vender bien y empieza a “sacar pedidos”.

 

Pierde orgullo por su propuesta. Pierde control de la conversación y termina sintiendo que su trabajo no es crear valor, sino regalar margen.

 

Con el tiempo, el descuento se vuelve una muleta. Una solución rápida que evita conversaciones incómodas, pero que genera problemas más grandes.

 

Porque el descuento no resuelve objeciones, las tapa.

 

No corrige una mala negociación, la posterga.

 

Y casi nunca ataca la causa real:

·         falta de preparación

·         mala lectura del cliente

·         poca claridad de valor

·         miedo a sostener el precio

 

El problema no es dar un descuento y tampoco estoy en contra de ellos. El problema es no saber diferencia entre un mal descuento y un precio especial.

 

Cuando el descuento es tu única herramienta, es señal de que algo más está fallando en tu forma de negociar.

 

Y aquí viene la parte incómoda para dueños y directores: cada vez que permites que el descuento sea la salida fácil, estás entrenando a tu equipo a que lo único que se puede negociar es el precio.

 

No por falta de talento, sino por falta de criterio.

 

Negociar no es bajar precio. Es mover variables sin destruir valor y eso no se improvisa. Se aprende, se practica y se estructura.

 

Si este artículo te hizo pensar: “creo que estamos regalando margen sin darnos cuenta”, entonces esta invitación es para ti y tu equipo.

 

Masterclass de Negociación para Vendedores y Emprendedores

📅 Viernes 13 de febrero

9:00 a.m. a 1:00 p.m.

📍 CIE Los Mochis

👥 Modalidad presencial

💰 Inversión:

$1,990 MXN

$1,690 MXN para los primeros 15 y quedan 3.

 

En esta masterclass vamos a trabajar:

·         cuándo sí y cuándo no dar descuentos

·         cómo negociar sin destruir margen

·         cómo dejar de usar el precio como única palanca

 

Porque vender más no sirve de nada si cada venta vale menos.

 

 

¡Muchas gracias por darte la vuelta!

 

 

Si no estás 100% convencido de tus resultados de ventas y/o quieres reducir la pérdida de clientes, échame un grito, porque me encantaría ayudarte.

 

 

Daniel Rodríguez de la Vega

TED Speaker, Mystery Shopper de por vida y Fundador de CRECES

 

daniel@crecesmx.com

Síguenos en:

instagram.com/danielrdzdelavega

tiktok.com/@danielrdzdelavega

facebook.com/crecesmx

Entradas populares de este blog