Hay una frase que incomoda a muchas personas, pero que vale la pena analizar: No te pagan por el esfuerzo. Te pagan por el valor que aportas y por qué tan difícil eres de reemplazar. Y antes de que alguien se moleste, no estoy diciendo que el esfuerzo no importe. Claro que importa. El esfuerzo es necesario. El problema es creer que el mercado recompensa automáticamente a quien trabaja más duro, porque la realidad es otra. Hay personas trabajando jornadas larguísimas, haciendo un enorme esfuerzo físico y ganando menos que alguien que trabaja desde una computadora. Y aunque a veces parezca injusto, el mercado rara vez paga por cansancio. Paga por valor. El error de confundir esfuerzo con valor. Muchas veces escucho frases como: · "Yo trabajo más que él." · "Yo llevo más horas." · "Y...
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