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El tiempo de tu cliente como diferencial

¿Y ahora, quién podrá salvarme?

No sé si ya te diste cuenta, pero quienes nos están manteniendo a flote durante estos tiempos complicados, son nuestros clientes más leales.

Constantemente hablo sobre la diferencia entre cliente satisfecho y cliente leal y lo volveré a repetir.

Un cliente satisfecho, es una persona con quien cumplimos sus expectativas y hasta ahí. De hecho, tener un cliente satisfecho no es un gran logro, ya que es lo mínimo que nuestro cliente espera de nosotros. ¿El no está esperando estar insatisfecho, verdad?

Un cliente leal, es aquella persona que valora de gran manera lo que hacemos por él. Que ha estado con nosotros por mucho tiempo; que cada vez confía más en nosotros y cada vez nos compra más; que nos perdona cuando por ahí nos equivocamos; que nos dan retroalimentación sobre algún problema que tuvo con nosotros, en vez de compartirlo a los cuatro vientos; quien nos defiende cuando alguien nos critica y por último, se convierte en una publicidad andante de nuestro negocio.

Hoy más que nunca, debemos darnos cuenta de que, quien paga nuestro cheque de cada quincena es, nuestro cliente. Nos debemos a ellos y sin esas personas, no tenemos trabajo.

No nos enfoquemos en tener clientes satisfechos, eso ya es lo mínimo. Vayamos más allá de la satisfacción y sorprendamos a nuestros clientes día a día.


¡Muchas gracias por darte la vuelta!


En Creces te ayudamos a convertir a tus clientes actuales en clientes leales y si necesitas capacitación en temas de venta por valor y experiencia del cliente, sólo échanos un grito, nos encantaría ayudarte.


Daniel Rodríguez de la Vega
Conferencista Internacional, Consultor y Director de CRECES

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