Constantemente me topo con empresas que están muy preocupados por conseguir nuevos clientes, pero no se dan cuenta que siguen perdiendo a los que ya tenían. Muchos de esos clientes perdidos son por no saber cómo manejar una situación con un cliente molesto o insatisfecho. El día de ayer compré, por medio de Amazon, un libro electrónico. El libro se descargó directamente en mi computadora, pero no lo abrí en el momento. Inmediatamente recibí un correo electrónico de parte de Amazon, donde me decían que la descarga de mi libro había tenido un problema y me mostraba un link donde lo podía volver a descargar. Además, me regresaron la cantidad que había pagado por el libro para utilizarlo en cualquier otra compra en la página de Amazon. La verdad es que fue una gran sorpresa, ya que ni siqui...
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