Ir al contenido principal

Entradas

Lo que un refrigerador te puede enseñar en cuanto a diferenciación

Entradas recientes

Perdí por precio

Después de que se cae una venta, la explicación aparece casi en automático: “Perdimos por precio.”   Y casi siempre suena lógico. Si el precio hubiera sido más bajo, lo suficiente, el cliente habría dicho que sí.   Técnicamente, es cierto. Estratégicamente, es una explicación muy peligrosa.   Porque el precio es donde la decisión se manifiesta. No es donde realmente se toma.   El precio es el refugio de la duda y cuando un cliente dice “está muy caro”, rara vez está hablando solo de dinero.   Muchas veces lo que realmente quiere decir es: ·          “No estoy completamente seguro de lo que estoy comprando.” ·          “No sé si esto va a funcionar en mi contexto.” ·          “No tengo argumentos suficientes para defender esta decisión internamente.” ·          “No veo con clari...

Lo que una chamarra te puede enseñar en cuanto a diferenciación

Tu producto puede ser bueno… pero si el cliente no lo vive, solo es una promesa más.   En 1957, en Toronto, un inmigrante llamado Sam Tick fundó una pequeña empresa llamada Metro Sportswear. No comenzó pensando en moda. No comenzó pensando en posicionamiento. Comenzó fabricando abrigos funcionales para personas que trabajaban en condiciones extremas: policías, trabajadores industriales, exploradores.   Décadas después, esas prendas terminaron siendo utilizadas por científicos en la Antártida y expediciones en los climas más fríos del planeta. Es decir, la reputación de la marca no nació del marketing.   Nació del rendimiento, pero aquí viene lo interesante.   Muchas marcas con ese historial se habrían quedado contando su historia. ·          Somos resistentes. ·          Somos confiables. ·          Somos de alto desempeño. Y...

La regla que te convertirá en gran negociador

A través de los años nos enseñaron que negociar bien era simple: ·          o aceptas el precio ·          o lo defiendes ·          o te vas.   Hay momentos en los que el cliente no tiene el presupuesto completo. pero aun así, pudiera ser que la negociación sí puede convenirte.   El problema es que muchos aceptan menos… sin pedir nada a cambio y eso ya no es negociar. Eso más bien es ceder sin ningún sentido.   No todo “no tengo presupuesto” significa lo mismo   Cuando alguien te propone un precio menor al que cobras, pueden estar pasando varias cosas: ·          No percibe aún todo el valor ·          Está probando hasta dónde cedes ·          Realmente tiene una restricción presupuestal ·  ...