Tu producto puede ser bueno… pero si el cliente no lo vive, solo es una promesa más. En 1957, en Toronto, un inmigrante llamado Sam Tick fundó una pequeña empresa llamada Metro Sportswear. No comenzó pensando en moda. No comenzó pensando en posicionamiento. Comenzó fabricando abrigos funcionales para personas que trabajaban en condiciones extremas: policías, trabajadores industriales, exploradores. Décadas después, esas prendas terminaron siendo utilizadas por científicos en la Antártida y expediciones en los climas más fríos del planeta. Es decir, la reputación de la marca no nació del marketing. Nació del rendimiento, pero aquí viene lo interesante. Muchas marcas con ese historial se habrían quedado contando su historia. · Somos resistentes. · Somos confiables. · Somos de alto desempeño. Y...
CRECES Blog
Te ayudamos a convertir a tus clientes actuales en clientes leales.