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La forma inteligente de cerrar una venta sin tocar tu precio

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Cuando la propina afecta tus ventas

Hace poco vi un reportaje donde entrevistaban a personas en Canadá. La pregunta era simple: ¿Dejas más propina cuando te la piden o cuando no?   La respuesta fue sorprendentemente consistente: “dejo más cuando no me la piden” y te puede parecer raro, pero así funcionamos como seres humanos y aquí te voy a explicar por qué.   De hecho, hay estudios que respaldan exactamente esto.   Cuando hay presión, la intención cambia. Investigaciones publicadas en el Journal of Business Research encontraron algo muy claro. Cuando un negocio pide propina de forma explícita, el monto que las personas dejan tiende a disminuir.   ¿Por qué pasa esto? Porque entra en juego algo muy poderoso en el comportamiento humano y esa es, la necesidad de sentir control.   Cuando alguien siente que lo están empujando a hacer algo, aunque sea de forma sutil, aparece una reacción natural que es, la resistencia.   A esto se le conoce como reactancia psicológica y no...

La gran lección de negocio detrás de una camisa desfajada

Cuando las empresas piensan en diferenciarse, muchas veces imaginan algo enorme. ·          Tecnología avanzada. ·          Un producto completamente nuevo. ·          Una innovación radical.   Pero en la práctica, muchas de las mejores ideas de negocio nacen de algo mucho más simple: Detectar un problema pequeño, para un grupo muy específico de personas y resolverlo mejor que nadie.   La historia de una marca de camisas lo demuestra perfectamente.   El problema que nadie estaba resolviendo. Durante décadas, las camisas para hombre se diseñaron bajo la misma lógica: Estaban hechas para usarse fajadas dentro del pantalón.   Ese era el estándar, pero había un detalle curioso, muchos hombres preferían usar la camisa por fuera o desfajada.   El problema es que cuando lo hacían, la camisa se veía demasiado larga, despropo...

La queja más cara es la que se hace por segunda vez

Hace un par de meses pedí sushi y yakimeshi a domicilio de un restaurant de aquí de la ciudad.   Todo llegó bien. La comida venía caliente, bien empacada y sin retraso, Pero cuando abrí la bolsa noté algo que seguido pasa, solo venía un pequeño tambito de salsa y ni siquiera estaba lleno a la mitad.   Si has comido sushi, sabes que eso simplemente no alcanza. Así que marqué al restaurante y les pregunté si podía pasar por un poco más de salsa. Me dijeron que sí.   Cuando llegué, la señorita me entregó tres tambitos y entonces le hice una pregunta muy simple: ¿cuántas veces les ha pasado esto? Es decir, ¿cuántos clientes se molestan porque no les mandaron suficiente salsa?   Me contestó sin voltear a verme: sí, varias veces, pero así nos dice el dueño que debemos hacerlo y ahí entendí algo que pasa en muchísimos negocios.   El costo invisible de los pequeños problemas.   Probablemente el dueño pensó algo así: si mandamos menos salsa, ...