Puedes tener un gran producto. Un excelente servicio. Incluso un precio competitivo y aun así perder la venta. ¿Por qué? Porque el cliente no solo compra lo que vendes. También compra cómo es la experiencia de trabajar contigo. Muchas empresas creen que la experiencia del cliente empieza después de la venta, pero la realidad es que empieza mucho antes. Empieza cuando alguien intenta contactarte. Cuando pide una cotización o propuesta. Cuando agenda una reunión. Cuando hace una pregunta y espera una respuesta. Cada uno de esos momentos puede acercar al cliente o alejarlo. La fricción cuesta más de lo que imaginas. Hay ventas que no se pierden por el precio, sino que se pierden por la fricción. ¿Qué es la fricción? Todo aquello que hace más difícil hacer negocios contigo y se puede ver en forma de: · Tardar días en responder. · ...
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