En 1984, Michael Jordan estaba a punto de entrar a la NBA. Como muchos jóvenes de ese tiempo, tenía una marca favorita: Adidas. Nike ni siquiera estaba en sus planes. De hecho, no quería reunirse con ellos, pero su mamá, Deloris Jordan, insistió. Le dijo algo muy simple: "ve a escucharlos. Aunque no te guste la idea, primero escucha lo que tienen que decir." Ese consejo cambió la historia y no solo la de Michael, sino que también la de Nike. La negociación que cambió el deporte. Nike hizo algo que ninguna otra marca estaba haciendo. Le ofreció un contrato muy atractivo a un jugador que todavía no debutaba en la NBA, pero hubo un detalle que terminó haciendo toda la diferencia. En lugar de conformarse con un pago fijo, la familia Jordan negoció que Michael recibiera un porcentaje por cada par de tenis Air Jordan vendido. En ese momento parecía algo sin mucho sentido, pero con el tiempo se convirtió en uno de los acuerdos...
CRECES Blog
Te ayudamos a convertir a tus clientes actuales en clientes leales.