Hay algo curioso que pasa en muchas ventas. Entre más necesitas cerrar el trato, más difícil se vuelve cerrarlo. Y sí, suena contradictorio, Pero piénsalo. Todos hemos estado frente a alguien que se nota desesperado por vender. · Habla demasiado rápido. · Presiona. · Insiste de más. · Quiere convencerte a toda costa. Y aunque quizá el producto no sea malo, algo se siente incómodo, Porque la desesperación se nota. El problema no es querer vender. Obviamente todos queremos cerrar ventas y ese no es el problema. El problema aparece cuando necesitas tanto la venta, que empiezas a actuar desde el miedo a perderla. Y desde ahí, cambias completamente tu energía: · Aceptas condiciones que no te convienen ·...
CRECES Blog
Te ayudamos a convertir a tus clientes actuales en clientes leales.