Ir al contenido principal

No confundas Inteligencia Artificial con Inteligencia Comercial

No confundas Inteligencia Artificial con Inteligencia Comercial


Utilizo inteligencia artificial prácticamente todos los días, porque me ayuda a investigar prospectos, organizar información, preparar reuniones y estructurar mis programas de seguimiento.

 

Y estoy convencido de que es una de las herramientas más increíbles que tenemos actualmente, pero también hay algo que empieza a preocuparme.

 

Estamos formando vendedores que saben utilizar inteligencia artificial, pero que cada vez necesitan pensar menos para vender y eso puede convertirse en un problema.

 

La inteligencia artificial no siempre tiene la respuesta correcta.

Hace poco, durante un entrenamiento con una fuerza de ventas de una empresa, uno de los participantes me contó una experiencia que me llamó mucho la atención.

 

Me dijo que tenía una oportunidad de venta con un cliente y decidió preguntarle a la inteligencia artificial cómo podía cerrar esa negociación.

 

La herramienta le dio una serie de recomendaciones enfocadas en conseguir el cierre a como diera lugar, en lugar de ayudar al cliente a tomar la mejor decisión.

 

A lo mejor el problema estuvo en cómo formuló su pregunta o cómo aplicó el prompt. Al final, si lo único que buscas es cerrar una venta, las recomendaciones pueden terminar girando alrededor de ese objetivo y eso fue precisamente lo que sucedió.

 

El cliente se dio cuenta que el vendedor estaba más interesado en cerrar la venta y ganar su comisión que en ayudarlo a resolver su problema.

 

La inteligencia artificial le dio argumentos para vender, pero no le enseñó a preocuparse por su cliente.

 

Y aquí viene la pregunta. ¿De qué sirve tener una herramienta tan increíble si no tienes el criterio para saber cuándo utilizar sus recomendaciones?

 

Es como utilizar el GPS.

Hoy podemos llegar prácticamente a cualquier lugar gracias al GPS. Nos indica por dónde ir, dónde dar vuelta y cuánto tiempo vamos a tardar en llegar.

 

Pero de seguro te ha pasado que, después de visitar varias veces un lugar utilizando el GPS, sigues sin saber cómo llegar por tu cuenta.

 

¿Por qué? Porque dejas de prestar atención al camino.

 

Con la inteligencia artificial puede suceder exactamente lo mismo. Si cada vez que necesitas preparar una pregunta, responder una objeción o tomar una decisión recurres a ella, corres el riesgo de dejar de ejercitar habilidades fundamentales, tales como:

·         Escuchar

·         Preguntar

·         Interpretar

·         Negociar

·         Tomar decisiones

 

El problema no es utilizar inteligencia artificial para vender. Más bien el problema es dejar de aprender a vender, porque tienes inteligencia artificial.

 

Hay cosas que no puedes delegar.

Hace unas semanas, un cliente con el que hace poco comencé a trabajar, me compartió algo que me hizo pensar.

 

Me dijo que una de las principales razones por las que había decidido contratarme fue la manera en que llevé nuestra primera reunión.

 

No fue por una presentación espectacular ni por algún argumento de ventas fuera de lo normal.

 

Fue porque lo dejé expresarse. Porque lo escuché. Porque me tomé el tiempo de entender realmente el problema que estaba enfrentando antes de ofrecerle una solución.

 

Y eso es algo que ninguna inteligencia artificial puede hacer por ti mientras estás sentado frente a un cliente.

 

Puede ayudarte a preparar preguntas, investigar su empresa o estructurar una propuesta, pero no puede escuchar por ti, interpretar lo que el cliente está sintiendo o decidir cuándo es momento de dejar de hablar y simplemente prestar atención.

 

Curiosamente, en aquella reunión no estaba preocupado por cerrar la venta. Más bien estaba preocupado por entender cómo podía ayudarlo y eso terminó siendo una de las principales razones por las que decidió trabajar conmigo.

 

Utiliza la inteligencia artificial, pero no dependas de ella.

Yo mismo la utilizo para organizar mis programas de seguimiento, preparar reuniones y analizar oportunidades comerciales.

 

Pero busco no delegarle algo que considero fundamental... mis relaciones con los clientes.

 

Porque una cosa es utilizarla para trabajar mejor y otra muy diferente es permitir que sustituya mi criterio, mis habilidades y mi personalidad.

 

Y hay algo más. ¿Qué sucederá cuando prácticamente todos los vendedores tengan acceso a las mismas herramientas?

 

Todos van a poder redactar propuestas profesionales, preparar presentaciones atractivas y escribir correos impecables.

 

Entonces, ¿qué te va a diferenciar? Probablemente aquello que no deberías dejar de desarrollar… tu capacidad de escuchar, entender, conectar y construir relaciones.

 

No estoy en contra de la inteligencia artificial. Todo lo contrario. Estoy en contra de que la gente se vuelva dependiente de ella al grado de dejar de desarrollar sus propias capacidades.

 

Porque mientras más artificial se vuelva la manera de vender, más valioso va a ser el toque humano.

 

 

¡Muchas gracias por darte la vuelta!

 

 

Si no estás 100% convencido de tus resultados de ventas y/o quieres reducir la pérdida de clientes, échame un grito, porque me encantaría ayudarte.

 

 

Daniel Rodríguez de la Vega

TED Speaker, Mystery Shopper de por vida y Fundador de CRECES

 

daniel@crecesmx.com

Síguenos en:

instagram.com/danielrdzdelavega

tiktok.com/@danielrdzdelavega

facebook.com/crecesmx

Entradas populares de este blog